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reu 20170920 051558509El tráfico mundial de desplazamientos en avión crecerá en los próximos 20 años al ritmo de un 5 % anual. Esa es la previsión con la trabajan los dos mayores constructores, volcados en la renovación de su flota comercial. Y el mercado que más crece se encuentra en el continente asiático, que acapara el 33 % de las 16.104 órdenes de construcción de aviones de pasaje de Airbus, en sus cuatro grandes familias (A320, A330, A350XWB y A380), con datos a octubre del 2017. A esta cartera hay que sumar otras 1.500 aviones que el Gobierno chino prevé poner en circulación de aquí al 2020.

Así que no es de extrañar que el consorcio aeronáutico europeo haya optado por trasladar parte de su producción al país asiático, y que haya contado para ello con las dos grandes empresasaeronáuticas con sede en Galicia: Delta Vigo y Coasa, filial de Aernnova, con sede en Ourense.

A finales de septiembre, Airbus inauguró una planta de finalización y entrega del modelo A330, localizado Tianjin, una factoría que se une a los centros ya existentes en las ciudades de Pekín, Tianjin y Harbin.

En el noreste de China, muy cerca de la frontera con Rusia, el constructor europeo de aviones levantó esta nueva planta para la producción de componentes en un intento de crear una réplica de la que el grupo tiene en Illescas (Toledo), en donde la viguesa Delta tiene una de sus cuatro fábricas.

Gallegos enseñando a chinos

«Esto explica que la participación española y gallega está presente en cada una de las naves que integran el centro de Tianjin, desde los procesos de producción, los controles de calidad o el diseño», explican desde Airbus España.

Empresas como MTorres, Fagor, Serra o Zabala, junto a la gallega Delta Vigo suministran una parte importante de los instrumentos de trabajo que permiten la conformación de piezas de avión. Además, estas empresas han desplazado equipos para formar a los trabajadores locales. «Llegaron a ser casi 30 españoles en el staff pero, a medida que los ingenieros chinos han sido capaces de desarrollar su trabajo de manera autónoma los primeros se van retirando», afirma el constructor europeo.

El peso de Airbus en el mundo

Estas nuevas instalaciones, que estarán preparadas para entregar dos aeronaves al mes a partir de 2019, se encuentran junto a la factoría de ensamblaje de aparatos de pasillo único (modelos A319 y A320) en Tianjin, que empezó a funcionar en el 2008.

Además, el consorcio Airbus opera con socios estatales chinos una planta de piezas y componentes en la ciudad septentrional de Harbin, en donde trabajan 700 operarios.

Por su parte, el denominado Harbin Composite Manufacturing Center (HMC) adjudicó a la planta ourensana de Coasa la fabricación de piezas para los elevadores del modelo Airbus A350 XWB. Una veintena de ingenieros españoles, incluido personal de Coasa lideró la formación del personal de Harbin, que ronda los 700 empleados, a los que han transmitido, por ejemplo, los últimos avances en fibra de carbono.

Dice Airbus que, con estas dos instalaciones, se afianza su posición en China, en donde aterrizó hace treinta años. Ya controla el 52 % del mercado, frente a su principal rival, la estadounidense Boeing. Un dato lo demuestra: de los 3.000 aviones que hay actualmente en servicio en este país, 1.484 son de Airbus. Y para esta apuesta del consorcio europeo, ha contado desde el minuto uno con el pequeño pero pujante sector gallego.

Airbus dice que su apuesta por el sector «evidencia el peso de la industria española en la aeronáutica en el mundo, en concreto en un mercado clave como el chino, en donde el Gobierno pretende aumentar el número de aeronaves de los 3.000 actuales a 4.500 en 2020, cuando está previsto que el tráfico aéreo alcance los 720 millones de pasajeros», asegura el fabricante.

Gran mercado civil

El negocio civil es el gran motor de la industria en España, en donde Airbus Group tiene una amplia red de suministradores de componentes (2.255 en el año 2015), a los que contrató un volumen de actividad por valor de 1.700 millones de euros.

El consorcio aeronáutico europeo es el pulmón del sector en Galicia, y su cartera de pedidos tiene impacto directo en las dos grandes aeronáuticas gallegas. Esa visión de futuro es lo que va a permitir a Delta Vigo cumplir con antelación el plan estratégico que habían diseñado hasta el 2020. También en lo que a facturación se refiere. La previsión era alcanzar ese año los 65 millones de facturación, pero al ritmo que van los alcanzarán en el 2019. El crecimiento es sustancial, ya que en el 2016 la cifra de negocio fue de 25 millones.

Coasa (Componentes Aeronáuticos SA, junto a la antigua Gamesa) es una de las principales filiales del grupo Aernnova tiene una plantilla de 357 empleados. Trabaja para prácticamente todas las familias de modelos comerciales de Airbus y facturá alrededor de los 45 millones de euros. Sus principales empresas auxiliares gallegas son Utingal (en Tui) y Laddes Work, en Ourense.

Italia y Francia se asocian para un consorcio naval, como Airbus, que cuenta con España

Los gobiernos de Francia e Italia han alcanzado un acuerdo para «allanar el camino a la creación de una progresiva alianza en el sector de la defensa naval».

El primer paso está dado con el pacto firmado entre los astillero Naval Group (Francia) y Fincantieri (Italia), ambos de propiedad principalmente pública.

El documento, firmado el pasado 28 de septiembre, ambas empresas concretan que «los dos grupos desempeñarán un papel clave en el comité directivo que tiene como misión definir antes de junio del 2018 una hoja de ruta detallada de los principios de la futura alianza».

El acuerdo contempla la entrada de ambos socios, Naval Group y Fincantieri, en la estructura accionarial de STX France, de origen surcoreano, con sede en Saint Nazaire, y uno de los mayores constructores navales de Europa con el ambicioso proyecto de trabajar en la construcción de modernos sistemas de defensa naval. Eso incluye un plan para desarrollar próximamente «airbuses del mar» civiles y militares, para luego participar en grandes subastas internacionales.

Giuseppe Bono, director general del astillero Fincantieri, es el primero en alentar la creación de lo que él ha denominado un Airbus naval en Europa, o dicho de otro modo, un consorcio de astilleros que sea capaz de mejorar la competitividad de este sector de la industria del viejo continente, frente al resto del mundo, de manera muy especial frente a la pujanza asiática.

La mira en Navantia

La capacidad tecnológica y de producción que alcanzaría este gigante sería compatible con unos costes más competitivos, que darían fuelle a la debilitada industria naval europea, según los promotores del consorcio.

Desde un primer momento, Bono ha defendido un acuerdo más ambicioso que el materializado por Italia y Francia, para el que, en más de una ocasión, ha apelado a la alianza con los otros cuatro grandes astilleros europeos con capacidad de construcción militar. Se trata de BAE Systems (Reino Unido), Thyssenkrupp Marine Systems (Alemania), Damen Shipyards (Holanda) y la compañía estatal española Navantia, que cuenta en la ría de Ferrol con su principal centro de construcción.

La entrada de cualquier posible nuevo socio se produciría en una segunda fase de esta nueva alianza, según el plan esbozado por el CEO de Fincantieri.

O Resumo Edición Nº 301 - 14 de Octubre de 2017
Fuente: lavozdegalicia.es 22.10.2017

gasolineraNo se trata tanto de una macroinversión económica como de un cambio de mentalidad social. Los coches eléctricos empiezan a proliferar en toda España, también en Galicia, y se va haciendo cada vez más necesario dar un servicio cómodo y actualizado a sus usuarios. Sobre todo, si el objetivo es transformar el actual sistema de transporte en otro que contribuya al bienestar económico y social. Esa es la meta de EDF Solar y Los Ángeles Gas (LAG), de ahí que entre ambas hayan instalado en Santiago las primeras seis electrolineras de Galicia y unas de las primeras de España que se alimentan parcialmente de energía solar.

Aunque ya están integradas en las gasolineras en las que se ubicarán, cinco en el entorno de la capital gallega -en Brión, Santa Comba, Ames, el polígono de Costa Vella y O Pino- y una en Oleiros -en la avenida de As Mariñas-, no empezarán a funcionar hasta el día 25.

De doce horas a solo media

Cada uno de los dispositivos contará con cuatro puntos de recarga, dos lentos -que requieren de entre ocho y doce horas para una carga completa- y otros dos semirrápidos, que limitan el tiempo de espera a unas dos o tres horas. Uno de ellos llevará, en su lugar, un sistema rápido, que lo reduce hasta unos treinta minutos. A pesar de que esta tecnología es algo más cara porque emplea mucha más potencia para disminuir el tiempo de recarga, el precio no va a suponer un problema para el usuario, matizaba ayer, Fernando Romero, director general de EDF, empresa que lleva seis meses trabajando en el proyecto. La idea es ofrecer un servicio al cliente de la gasolinera, más que incrementar los beneficios gracias a este tipo de consumo.

Porque, además, cerca de la mitad de la energía que se precisa para producir la electricidad necesaria para dar vida a un vehículo procederá directamente de las placas fotovoltaicas que tendrán las electrolineras, y la otra mitad, de la red. Y, de paso que se facilita la vida a los propietarios de vehículos eléctricos, también al resto de los gallegos: «Que se sepa que Galicia como comunidad autónoma es puntera en energía renovable desde hace años, y el vehículo eléctrico es, de hecho, lo que nos faltaba», admitía Romero.

La mitad será energía fotovoltaica y la otra, de red. Habrá un punto de carga rápida

El equipo, señala la firma, cuenta además con la posibilidad de realizar la recarga de dos vehículos eléctricos simultáneamente en los modos 1, 2 o 3, aspecto que le permite minimizar los costes de instalación y de impacto estético en el lugar del emplazamiento por integrar dos tomas de recarga semirrápida tipo 2 y otras dos tipo schuko en una misma infraestructura.

Junto al punto de recarga se ha instalado una marquesina de diseño propio.

O Resumo Edición Nº 301 - 14 de Octubre de 2017
Fuente: lavozdegalicia.es 17.10.2017

Viticultura 15 970x597Galicia opta con otros territorios de Francia, Australia y Estados Unidos a ser reconocida como Región Vitivinícola del Año 2017 por la revista Wine Enthusiast.

La revista americana especializada en el sector del vino Wine Enthusiast ha puesto sus ojos en Galicia, que opta a convertirse en Región Vitivinícola del Año 2017, en el marco de los premios anuales que otorga esta prestigiosa publicación.

Galicia compite en esta gala, donde se reconoce a personalidades, empresas y destinos vinculados con el vino en todo el mundo, con el condado estadounidense de Sonoma (California), regiones del Suroeste francés, la localidad italiana de Umbría y Margaret River (Australia).

De Galicia, la revista valora el gran potencial enoturístico de la comunidad, así como el trabajo de las cinco denominaciones de origen y la gastronomía. De hecho, presenta a los vinos gallegos como “de los más interesantes de España”.

O Resumo Edición Nº 301 - 14 de Octubre de 2017
Fuente: elobservador.com.uy 18.10.2017

H08S6044Manuel da Cunha llegó hace 40 años a Galicia desde su Chaves (Portugal) natal. Empezó cargando sacos de harina en Carral (A Coruña) y hoy está al frente de un grupo con 130 empleados, 14 tiendas y una facturación que acabará el año cerca de los 8 millones de euros tras la ampliación de negocio (una nueva factoría) que afrontó el año pasado y que se le ha quedado pequeña. Ha comprado más terreno y maquinaria para suministrar al mercado nacional. «Trabajamos con todas las grandes superficies: Mercadona, Carrefour, Gadis, Alcampo...». Son ya el 20 % de su negocio.

-¿Y por qué requieren su pan, con toda la oferta que hay ahora?

-Hay demanda de este tipo de pan, pan artesano con masas madre, con materias primas de alto nivel. Vamos a un consumidor que percibe que este pan tiene más calidad. Ahora el cliente vuelve a comprar productos por placer y no por necesidad. Se dice que el pan se come por necesidad, y no es verdad. Hay sectores de población que lo están pasando mal, sí, lo sabemos, porque colaboramos con oenegés. Pero el pan ha dejado de ser una necesidad para ser algo de calidad y placer. Y las grandes panaderas no están logrando esa calidad que demanda el mercado. Es un nicho que nosotros hemos detectado y que queremos cubrir.

-La ampliación de la segunda nave que tienen en Carral, ¿básicamente es para eso, para ese mercado fuera de Galicia que está pidiendo este producto?

-Básicamente es así. A través de varias plataformas, en León o en Valencia, estamos distribuyendo por unos 50 puntos en toda España, incluyendo Canarias.

-¿Es compatible su modelo de pan artesanal con lo que son al final, una panadería industrial?

-Claro, somos una panadería artesana, grande, aunque tenemos consideración de industrial. Este tipo de modelo, apostando por la calidad, por las harinas, por la cercanía, ha sido un acierto. Hemos doblado nuestra facturación en cinco años.

-En este tiempo también han montado una cátedra, la del pan, con la Universidade de Santiago, en el Campus Terra de Lugo. ¿Qué les ha aportado?

-Nos hizo ver muchas cosas gracias a investigadores que encontramos, y hemos hecho estudios desglosando panes, con catas, como con los vinos. En breve veremos en restaurantes que te sugieren un tipo de pan para lo que vas a comer.

-También les ha aportado experimentación con cereales...

-Ahí ya estábamos antes. Realmente, llevamos desde 1986 con ello, montamos un pequeño molino, y eso ha ido creciendo. Detectamos que había un problema con los cereales en esta zona [A Coruña], que había que comprar lejos para la cantidad que necesitábamos. Ahora compramos el 40 % de las harinas en A Laracha, Narón, Ordes... El resto, fuera de Galicia. Tenemos 800 hectáreas ya plantadas en 16 municipios gallegos, con gente local, que a la vez obtiene beneficios. Estamos trabajando para tener nuestra marca de semilla con tipos autóctonos gallegos. Antes nosotros dábamos un tipo de semilla, y luego el agricultor tenía ya una suya de trigo. Pero a través de la cátedra fuimos investigando y seleccionando y depurando y llegamos una semilla mucho más eficaz, más selecta. Y ahora montamos un campo de ensayo, con un ingeniero al frente, para ver cómo mejorar. El objetivo es completar toda la trazabilidad, gallego 100 %, con nuestra marca propia.

-¿Podrá llegar a tener un pan 100 % gallego?

-Sí. Otra cosa es que económicamente tengas que hacerlo porque las harinas que vienen de fuera tienen un precio menor. Pero es cuestión de tiempo que sea así. La idea es llegar a 1.000 hectáreas plantadas ya aquí. Y esto para Galicia es un tema muy relevante que nos gustaría también trasladarle a la Xunta.

-También han empezado a experimentar con la colza.

-Hace tres años plantamos la primera colza en cinco hectáreas, y vimos que la raíz entra muy abajo, oxigena más el terreno y produce más . El año pasado, en Carral, Santiago y Ferrol sacamos 76 toneladas de colza que vendimos, por cierto, al precio más caro al que se vendió en España, por su calidad. Y conseguimos renovar el suelo y que al año siguiente esa zona plantada tenga un mayor rendimiento para los cereales, y con menos fitosanitarios. Vamos a extenderlo a A Laracha y a Monforte. De ahí luego saldrá un trigo de mucha más calidad, y al final un pan con sabor, con sustancia.

-Investigación, ampliación de naves, participa en una FP dual. ¿No le resultaba más cómodo quedarse como está?

-Es la forma de ser de cada uno. El que se queda parado se muere.

O Resumo Edición Nº 301 - 14 de Octubre de 2017
Fuente: lavozdegalicia.es 17.10.2017

S25N6099El gigante gallego del aluminio Cortizo, con sede en Padrón, ha cerrado su último ejercicio elevando sus ventas más de un 4 %, hasta los 227 millones de euros, según los datos que acaba de remitir al Registro Mercantil. La cifra es notable porque el mercado en el que se mueve Cortizo está muy vinculado a la construcción y a la industria, y revela que la recuperación ya se ha asentado en esos dos segmentos. Pero es que, además, en el 2016 se ha dado un vuelco en el mercado: por primera vez en varios años las ventas en España superan las del extranjero. En concreto, el negocio español aportó el año pasado el 54 % de la facturación, frente al 43 % del ejercicio anterior; alcanzó los 125 millones de euros. A la vez, crecen también -aunque con unas cifras menores- las ventas fuera de la UE. El grupo mantiene filiales en Rumanía, Croacia, Francia, Polonia, Eslovaquia o Portugal.

Con ese volumen de negocio, Cortizo, propiedad del empresario José Manuel Cortizo Sóñora, cerró el ejercicio con un beneficio final de 14,4 millones de euros, frente a los 8 del 2015. En ese último año, además, incrementó su plantilla hasta los 857 empleados, 90 más.

En ese crecimiento tiene mucho que ver la puesta en marcha de la división de perfiles de PVC, una nueva rama de negocio que ha provocado, a la vez, que la firma gallega se desprenda de una participada que tenía en Ciudad Real, al considerar que era incompatible con su nueva línea. En concreto, Cortizo ha vendido el 50 % que tenía de Corext a su socio Strugal y a un directivo de ese mismo grupo.

La firma de Padrón está ampliando sus instalaciones con nuevas líneas de extrusión y áreas de mezclado que le permitirán alcanzar una capacidad productiva de 50.000 toneladas anuales de PVC. En esa ampliación, apunta el grupo, invertirán 10 millones de euros.

O Resumo Edición Nº 301 - 14 de Octubre de 2017
Fuente: lavozdegalicia.es 14.10.2017

antoncostasEl catedrático de Política Económica Antón Costas tiene una visión positiva del problema demográfico al que se enfrenta Galicia. Y más que un problema considera que es una oportunidad para cambiar la forma de organización en las empresas y en la sociedad. También alerta de que se está "difundiendo un miedo basándose en tópicos y no en datos". Costas será hoy uno de los ponentes en el ciclo de conferencias Galicia en la encrucijada que se celebra en la Fundación Barrié de A Coruña y que analizará la sangría demográfica en la comunidad.

-En Galicia desde hace tres décadas mueren más personas de las que nacen; la tasa de natalidad es muy baja; el 25% de la población tiene más de 65 años; se pierde población todos los días? El futuro demográfico es muy negro.

-Esta transición demográfica no la podemos ver como una maldición de Matusalén, porque, todo lo contrario, es uno de los grandes éxitos de la humanidad, al menos para una gran parte de ella. Esta transición demográfica lo que nos obliga es a cambiar prácticamente todas las formas de organizar la vida y de organizar la empresa.

-Me ha gustado lo de la maldición de Matusalén.

-No veo una maldición de Matusalén en Galicia. No la veo. Estamos difundiendo un miedo basándonos en tópicos que no están basados en los datos. No es que no sea consciente de ese problema, pero lo veo más como un reto que nos obliga a cambiar las formas de organizar las empresas y la sociedad.

-¿Y las empresas y las personas estamos preparadas para ese cambio? Creo que no.

-¿Ya se siente incapacitado para realizar ese cambio?

-No, pero no soy directivo de una empresa para ponerlo en marcha.

-¿Sabe lo que está estropeando en el ámbito de las empresas? Los bajos salarios. Los bajos salarios nos están haciendo tomar decisiones con una visión cortoplacista sin darnos cuenta de las consecuencias.

-¿Las políticas para aumentar la natalidad también son cortoplacistas?

-Excepto después de grandes guerras, los problemas demográficos no se resuelven por la vía del aumento de la natalidad sino por la vía de la inmigración. Pasa en China. En sus grandes ciudades, donde mayor es el crecimiento, la tasa de remplazo es muy baja, pero si mides la inmigración del resto de regiones a esas ciudades observas cómo esas ciudades no tienen problemas de envejecimiento de la población. Al contrario, están bajando su edad media. Eso es un problema a tener en cuenta en Galicia. Los problemas no nos vienen de la natalidad. Los problemas nos vienen de la falta de inmigración y de la salida de gallegos. Y sin embargo esta dimensión del problema no se acostumbra a valorar. Galicia tiene necesidad de reemplazo, porque no atrae inmigrantes.

-Hay expertos que aseguran que la demografía es el mayor problema que tiene en estos momentos Galicia.

-Habría que preguntarse por qué lo dicen porque probablemente están pensando en las pensiones públicas. Cómo sostenerlas. Pero aquí hay que ir con mucha calma y no meter excesivo miedo. Pero el principal problema es que no hay una oferta buena de empleo de las empresas gallegas para atraer a la gente y para que no se vaya la que está aquí.

-¿No habrá entonces problemas con las pensiones en el futuro?

-Insisto en que vemos la transición demográfica como una maldición de Matusalén básicamente por la intuición que tenemos, más que por los datos, de que el aumento de la población en edad de jubilación va a significar una presión excesiva sobre los recursos públicos. Hoy por hoy ese problema es español, no gallego. Porque las pensiones son nacionales.

-Pero ¿algo habrá que hacer?

-Llevamos con la edad de jubilación en 65 años más de un siglo. Las formas de financiación de las pensiones irán cambiando en el futuro de forma progresiva. El sistema de financiación que tenemos ahora es de la posguerra. Va tener que cambiar y considerar algunas variables que hoy no estamos teniendo en cuenta.

-Por ejemplo.

-Una de ellas es que mi generación, que es la que está entrando en la jubilación, probablemente es la que se jubila con mayor patrimonio de las que nunca se han jubilado con anterioridad. Segundo: es una generación con unas condiciones de salud muy buenas.

-Tiene una visión positiva del problema de la población en Galicia, pero hay muchos expertos que hablan del suicidio demográfico al que nos encaminamos.

-Expresiones de este tipo me hacen pensar que el pesimismo tiene muy buena prensa.

-Eso también es cierto.

-Dices frases como la del suicidio demográfico y la gente te escucha y se queda impresionada. Si dices lo que digo yo, de una forma diferente y desde un aspecto positivo, das la impresión de que eres un optimista bobo y esto habrá que cambiarlo.

-Al principio de la entrevista se ha referido a los cambios que hay que realizar en las empresas y en las personas, ¿por dónde hay que empezar?

-En el ámbito de las empresas hay que acabar con la discriminación por edad y saber aprovechar la riqueza que tienen las empresas en el personal que tiene mayor experiencia laboral, mayores capacidades y mayor productividad. Y a partir de una edad, ofrecer a los trabajadores un trabajo a tiempo parcial, con menores horas y menores salarios.

-¿Y en la sociedad?

-Tenemos que organizarla para aprovechar a las personas mayores en beneficio de toda la población. Y organizar la conciliación, el trabajo y la vida familiar. Y por ahí no hemos entrado para nada.

O Resumo Edición Nº 301 - 14 de Octubre de 2017
Fuente: farodevigo.es 17.10.2017