FOTO JUAN SALGADONací en Montevideo (Uruguay) el 11 de febrero de 1960, hijo de Antonio Salgado y Celia Vila, ambos españoles.

Ingrese a la Compañía Uruguaya de Transportes Colectivos Sociedad Anónima (CUTCSA) el año 1977, en el cargo de Ordenanza Administrativo en concurso de oposición, pasando en 1978, también por concurso, al cargo Auxiliar Administrativo. En el año 1980 se me nombra Oficial Administrativo. En el año 1984 comencé a desempeñarme como conductor en el ómnibus de mi propiedad, pasando en el año 1985 a conductor-cobrador.

En octubre de 1992 fui electo para integrar el Directorio adscripto al Área de Transporte y Producción de la Empresa, cargo que ocupe hasta octubre de 1993, pasando en noviembre de 1993 a desempeñar la función de Director Secretario hasta  octubre de 1995. Retomé mis funciones de conductor-cobrador hasta octubre de 1996, en que fui electo nuevamente como Director y resulté designado Presidente del Directorio, cargo que ocuparé hasta el año 2018.

Gracias a la educación que me brindaron mis padres, al apoyo familiar y de amigos es que pude lograr los objetivos que me propuse en la vida. Los valores y la filosofía de vida que me trasmitieron mis padres fueron fundamentales para seguir adelante, la forma de ayudarse los unos a los otros, como se hacía en los pequeños pueblos de España con las diferentes actividades del campo, donde todos colaboraban con todos para que las cosas fueran más fáciles.

Mi padre siempre fue un referente para mi. Un gallego de Ourense, del Pueblo Parada do Monte muy cerca de Bande.  Él llegó a este continente en barco a través del puerto de Santos, solamente con una valija de cartón, unas monedas que le permitían sustentarse dos o tres días y algunas deudas a cubrir en España contraídas para cubrir el costo del pasaje y ayudar a la familia.
Ese gallego, que a poco tiempo de bajar del barco se vino para Montevideo y fue directo a pedir trabajo. En ese momento pedir trabajo era pedir trabajo, sin condiciones. El pedido se lo hizo a otro gallego, de La Coruña, del Pueblo Laracha, el Sr. José Añón. Este caudillo ayudo a mi padre, dándole trabajo de guarda en los recorridos 181 y 183.
De ahí en adelante, mi padre entendió que encontró el camino correcto, que le permitiría superarse y formar una familia.

Mi madre Celia, una señora de 90 años, que llegó desde el pequeño Pueblo de Cambre a pocos kilómetros de Buño y Malpica. Llegó a estas tierras a través del Cabo San Roque en Brasil, para trabajar en la casa de una familia.

Junto a mi esposa Olga, hija de Manolo y Berta, dos gallegos con historia similar a la de mis padres, que llegaron desde el pueblo Monforte de Lemos, construimos una familia bastante numerosa compuesta por cuatro hijos: Lucía, Juan Pablo, Andrés y Gonzalo. Ellos son los que cada día me dan energía para levantarme con fuerzas renovadas para enfrentar las controversias normales de estos tiempos que nos tocan vivir y seguir cada día con la misma intensidad.

El futuro, lo voy a resumir en una frase No tengan duda que con esfuerzo, sacrificio, trabajo, honestidad, inteligencia e imaginación LO MEJOR ESTA POR VENIR

O Resumo Edición Nº 307 - 24 de Noviembre de 2017

Foto Planta Añón